Los cuatro motivos del bloqueo informativo sobre la guerra genocida de Yemen 

Origen: Los cuatro motivos del bloqueo informativo sobre la guerra genocida de Yemen – Punto y seguido

Los cuatro motivos del bloqueo informativo sobre la guerra genocida de Yemen

Ya sabemos que en una guerra la verdad es la primera víctima, pero ¿qué pasa si nos ocultan la propia guerra? 28 millones de yemeníes están siendo bombardeados desde el 2015 por las potencias extranjeras, y sometidos a un bloqueo aéreo y marítimo criminal que impide el suministro de alimentos, medicamentos y combustibles al país. Cada 10 minutos muere un niño por el colapso de todos los servicios básicos (Unicef), pero su tragedia ni se ve ni se oye y, al contario de sus hermanos sirios y gazatíes, muere en la absoluta soledad y una inquietante indiferencia del mundo. La guerra contra Yemen ni ha movilizado a los que luchan por los derechos de los palestinos o los kurdos, ni tampoco a la propia “umma”, la supuesta hermandad universal musulmana. La defensa selectiva de los derechos humanos, bajo cualquier pretexto, pone en cuestión nuestros principios y nuestra integridad ética.

El 5 de junio, la coalición liderada por EEU-Arabia Saudí, bombardeó la sede de los Médicos Sin Fronteras, y lanzó 30 ataques en media hora sobre los 600.000 habitantes la ciudad portuaria de Hodeidah, el principal punto de importación de alimentos y suministros básicos en Yemen. Los soldados de ocupación, los mercenarios de Al Qaeda y otros grupos terroristas impiden la atención a las víctimas: pueden morir, según la ONU, hasta 250.000 personas por el asedio. Miles de niños y adultos aterrados se han refugiado en el desierto, sin comida ni agua.

Los crímenes contra la humanidad, en cifras

La coalición ha provocado en Yemen la mayor crisis humanitaria del mundo. Decenas de miles de yemeníes han sido asesinados; 21 millones de personas (el 80% de la población), necesitan ayuda humanitaria.;15 millones no tienen acceso a la atención médica básica; 3,2 millones han sido desplazados.

 

En febrero del 2018, el Consejo de Seguridad renovó el embargo de armas (¡sólo las destinadas a los Huzíes!), y la coalición ha impuesto al pueblo un bloqueo parecido al que mató en Irak a dos millones de niños y adultos. Además, los precios de los alimentos se han disparado, extendiendo la hambruna. Riad se niega a levantarlo:“alentaría a los Huzíes a ignorar su obligación en deponer las armas”, argumenta su representante ante la ONU. Aquí, hay una confesión: el castigo colectivo es un crimen de guerra. La Cruz Roja ha retirado a 71 miembros de su personal de Saná ante las continuas intimidaciones, y ha deteniendo su programa de ayuda de emergencia.

El termino nebuloso de “combatiente/terrorista” sirve a la coalición atacar zonas no militares como barrios, mercados, escuelas y hospitales, destruyendo las redes eléctricas, las tuberías de agua, los depósitos de alimentos, las granjas de animales y cultivos. 7,5 millones de niños se enfrentan una “desnutrición aguda severa”.

  • En un ataque aéreo (5/05/2016) a la boda de su hija en Saada, Walid Al-Ibbi perdió a su padre, su esposa, cuatro hijas y otros 21 miembros de la familia.
  • 10 niños mueren en el bombardeo (13/08/2016) de una escuela en Saná. 21 quedan heridos Aquí mismo, el 10/01/2017, otros 8 niños son sepultados bajo las bombas en la escuela Al-Falah.
  • Octubre del 2017, el bombardeo de un funeral en Saná mata a entre 114 y 140 personas, hiriendo a 600, que morirán por otro bombardeo en la sala funeraria, donde estaban siendo atendidos.
  • El mercado de Alaf en Sahar es atacado (2/11/2017): 29 muertos, 9 heridos y 7 desaparecidos bajo los escombros. Otro ataque a un mercado en Taiz (27/12/2017) arranca la vida de 23 personas. En Al Hudayda, 20 civiles son asesinados en un bombardeo al mercado (1/01/2018).
  • Una lluvia de bombas (23/04/2018) cae sobre una boda en Saná, mata a 40 personas y hiere a 60. El video del “niño de camisa verde” que con llanto se agarra al cadáver de su padre, es estremecedor.
  • Un millón de yemeníes sufre el cólera, causado por la destrucción de las depuradoras de agua y el bloqueo. El 55% de las 1.500 personas que murieron eran niños.

Algunas razones de este silencio ensordecedor

No es cierto que ésta es una guerra del Reino de Arabia Saudí (RAS) y sólo respaldada por Occidente. En realidad, los nueve regímenes árabes implicados hacen de “proxy” de EEUU para dominar este estratégico país y operan bajo el mando del Pentágono. Su pretexto es desarmar a los Huzíes, una milicia de derecha fundamentalista chií, acusada falsamente de ser peón de Irán. Es otra guerra imperial con la falsa métrica chiita-sunnita.

Una manifestación de la Primavera de Yemen, 2011. Yemen Sur fue gobernado por los marxistas entre 1967 y 1990.
Una manifestación de la Primavera de Yemen, 2011. Yemen Sur fue gobernado por los marxistas entre 1967 y 1990.

El apagón informativo sobre la masacre de Yemen se debe a que:

1) El suculento negocio de armas: motivo de alargar la agresión ilegal de 14 países contra una nación indefensa.

  • EEUU:  La administración Obama vendió armas a RAS por 60.000 millones de dólares. Trump, batió este récord, sacando al RAS unos 110.000 millones. Estas armas servirán a los sátrapas árabes no sólo convertir a Yemen en un mega cementerio, sino también para una guerra contra Irán. El aumento de las bajas civiles se debe a que “el Pentágono ha duplicado el número de asesores en Yemen para proporcionar una inteligencia mejorada en los ataques aéreos“, aclara Los Angeles Times. Los drones multiplicaron sus ataques por tres durante el primer año de gobierno de Trump. EEUU tiene bases en los puertos Lahij y Mukalla, ambos en el Golfo de Adán. Mukalla “curiosamente” está administrado por Al Qaeda que según Reuters “gana hasta 2 millones de dólares por día en impuestos sobre los bienes que ingresa al puerto“. Por otro lado, el banco central saudí, propietario de parte de las deudas de EEUU, tiene una reserva de divisas de 584.000 millones de dólares. Hoy, cerca de la mitad de las inversiones en las refinerías de EEUU es de Arabia. Según la CNN, Riad amenazó con vender los activos estadounidenses si Obama aprobaba un proyecto de ley que permitía a las víctimas del 11S demandar a RAS.
  • Reino Unido: Sólo en los primeros tres meses de la guerra, las ventas de armas del RU aumentaron de 9 a 1.000 millones de libras esterlinas. Luego, los sucesivos gobiernos de la Su Majestad vendieron a RAS unos 8.000 millones en armas, y enviaron a sus fuerzas especiales para entrenar a los saudíes e identificar los objetivos para ser atacados. Los negocios de la élite británica con los jeques forzaron a Theresa May impedir la publicación del informe de la inteligencia británica que acusa a RAS de financiar al extremismo sunita. Tony Blair censuró la investigación sobre la comisión millonaria que recibieron los saudíes por un acuerdo de armas con BAE Systems: le habían amenazado con sufrir otro 7/7.
  • Francia: en 2015 entregó armas a RAS por 2.000 millones de euros. Paris, además, gana miles de millones instalando centros culturales en los países árabes agresores: un Louvre en Abu Dhabi y otro en Arabia más un parque arqueológico, por ejemplo.
  • Rusia: firmó en 2017 un acuerdo de venta armas con RAS, entre ellos misiles S-400 por el valor de 2.500 millones de dólares.
  • España, incrementó en 2017 su venta de armas a Riad en un 133%, y ganó 2.000 millones de euros por cinco corbetas. Entre 2014 y 2016, le entregó 900 millones de euros en armas.
  • Alemania: ha paralizado, desde el 2017, el suministro de armas a RAS por la presión social, al igual que Noruega.

¡Y acusan a Irán de enviar unos cuantos misiles a Arabia!

2) El bloque mediático: Desde que en octubre del 2016 varios grandes medios enviaran desde Yemen imágenes de niños esqueléticos y hogares bombardeados al mundo, la coalición empezó a denegar el permiso de entrada de los periodistas a Yemen bajo el pretexto de “no poder garantizar su seguridad”. El 10 de febrero de 2017, el periodista de investigación de 35 años, Mohammed al-Absi en Yemen, fue asesinado. El 18 julio del 2017, la coalición impidió el vuelo de la ONU a Yemen por llevar a tres periodistas de la BBC a bordo. Es asombroso el control de los saudíes sobre los medios: El empresario Sultan Abuljadayel tiene el 30% de las acciones del diario británico Independent. Según Vox, los think tanks de la avenida Massachusetts de Washington, DC, reciben grandes fondos de los estados árabes del Golfo Pérsico. En su viaje del marzo del 2018 a EEUU, el Príncipe Mohammad Bin Salman, el Trump saudí, se reunió con los directivos de New York TimesWashington Post, y con Mike Bloomberg, fundador de Bloomberg, medios que escriben más sobre el permiso para conducir de las mujeres en Arabia que sobre esta sus crímenes de guerra. Otro príncipe, Alwaleed bin Talal tiene una participación de 300 millones de dólares de Twitter, es acciones en Twenty-First Century Fox (de Rupert Murdoch), es dueño de 4.300 millones de dólares de Citigroup, la mayor empresa financiera del mundo, y patrocina los principales diarios árabes como Al-Sharq al-Awsat, Al-Sharq, Al-Hayat y Arab News, así como el imperio Rotana (cine, revista, TV, radio, música, además de hoteles).

3) La complicidad de la ONU: Arabia amenazó con retirar su ayuda a UNICEF cuando su informe responsabilizó a Riad de asesinar al 60% de los cerca de 5.000 niños muertos en la guerra de Yemen. Ban Ki-Moon sacó en 2016 a Arabia de la lista de los países que dañan a la infancia en las guerras, por la presión de “varios países”, dijo. ¡Claro, aquellos niños no eran sus hijos!

4) La invisibilidad de refugiados yemeníes: Yemen es como Gaza, una gran prisión en la que millones de desplazados no pueden salir del país. Sus aeropuertos y puertos están bajo la ocupación, y la frontera que comparte con la propia Arabia está amurallada. El 29 de marzo del 2017, un helicóptero de la coalición acribilló a 40 hombres, mujeres y niños refugiados somalíes (con estatuto) que iban en un bote de Yemen a Sudan ¡a otro país en guerra!

El dominio sobre un estratégico país

Si el ataque al puerto de Hodeidah ha tenido el objetivo de sabotear los esfuerzos del enviado de la ONU para Yemen, Martin Griffiths para alcanzar un alto el fuego, y alargar la guerra, la estrategia de EEUU es dominar todos los puertos del país en el Mar Rojo y el Golfo de Adán, una de las siete gargantas más importante del mundo. Someter a este país bicontinental, que une Asia con África, le permite a EEUU hacerse con el control completo del cuerno de África. Estas operaciones además sirven de ejercicio para una “OTAN “sunnita” (contra Irán) y sus ‘fuerzas de despliegue rápido’.

Quienes como Trump afirman que “Mucha gente tiene su trabajo debido a los saudíes” no sólo justifican el negocio de guerra que deja millones de niños huérfanos, mujeres violadas y naciones enteras destruidas, sino muestran su deficiencia intelectual en crear ingeniosos y puestos de trabajo honestos.

 

Advertisements

Hasta para ser violada es mejor ser blanca. Sobre las temporeras de Huelva y la inacción del feminismo – 

Origen: Hasta para ser violada es mejor ser blanca. Sobre las temporeras de Huelva y la inacción del feminismo – Afroféminas

Hasta para ser violada es mejor ser blanca. Sobre las temporeras de Huelva y la inacción del feminismo – Afroféminas

Hasta para ser violada es mejor ser blanca. Sobre las temporeras de Huelva y la inacción del feminismo

Hasta para ser violada es mejor ser blanca. Sobre las temporeras de Huelva y la inacción del feminismo

Rompemos nuestro silencio como Afroféminas porque nos parecía que teníamos la obligación de señalar una nueva opresión que está sucediendo dentro del feminismo. La invisibilización y completo olvido a las temporeras racializadas de la fresa  de Huelva.

No somos una ilusas, no esperábamos mucho. Lo denunciamos constantemente y clamamos en el desierto. Después de nuestra posición de no secundar la Huelga feminista del 8 de Marzo, y explicadas las razones para ello, recibimos toneladas de críticas, pero también de comprensión y solidaridad por parte del feminismo blanco. Pero sabíamos que no había cambiado sustancialmente nada.

La actualidad, muy tozuda, a puesto dos temas en la palestra y los ha comparado a las claras: La libertad condicional de “la Manada”y las denuncias de las temporeras racializadas de Huelva.

Los ha comparado en términos de movilización. Las calles se llenaron con la puesta en libertad de “la Manada” y las asociaciones feministas blancas se volcaron en las mismas. Una movilización impresionante, que celebramos. En el otro lado las manifestaciones de apoyo a las temporeras fueron minúsculas y las mismas organizaciones feministas no fueron proactivas en la movilización de sus bases.

Los ha comparado en presencia mediática. No hay color. Los minutos de televisión, radio, presencia en digitales, etc. que ha ocupado el tema Manada en los últimos días es abrumadoramente superior al la ínfima presencia de las denuncias de las temporeras. Las gurús de la mañana televisiva han hecho suyo el tema, seguramente porque se sienten más cercanas a la víctima de La Manada que a las temporeras, a las que posiblemente ven más como criadas o cuidadoras (las suyas), que como mujeres. Ese feminismo mediático que tiene poder, demuestra todos los días cual es su agenda. No es la nuestra.

Los ha comparado en términos de apoyo político. Aparte de excepciones (muy pocas), las políticas y políticos se han pronunciado en masa ante el tema de La Manada dejando clara sus posiciones y casi sin excepción se han solidarizado con la víctima. No recuerdo a las líderes del PSOE, Ciudadanos, PP, etc. apoyando a las temporeras. No recuerdo a ninguna ministra de este gobierno tan paritario haciendo declaraciones, día si y día también, sobre ellas.

Los ha comparado en consecuencias. Ya os decimos que la temporeras seguirán viviendo en las mismas condiciones. Nada cambiará para ellas y si lo hace será por su lucha, no porque reciban ninguna ayuda del feminismo blanco.

¿Que de diferente hay en las mujeres abusadas en los campos de la fresa en Huelva a los de los que reciben las mujeres blancas? Todas sabemos la respuesta y debemos verbalizarla. Tenemos que dejar de intentar ser aceptadas e incorporadas. Debemos dejar de suplicar que se nos acepte. Somos mujeres racializadas y tenemos capacidad para liderar nuestras luchas, lamentablemente sin apoyo. Pero nosotras no somos las que debemos cambiar. Cuando dejen de vernos como inmigrantes ajenas, inferiores e ignorantes, podremos empezar a hablar.

Nuestra solidaridad con la víctima de los mal nacidos de “La Manada”, pero sinceramente, se nos acaba el amor para dar. Tenemos el absoluto convencimiento de que si la víctima de la Manada fuera una chica racializada la historia sería diferente. Hoy incluso los violadores estarían absueltos. Es duro decirlo pero hay que decirlo. Eso es este país hasta para que te violen es mejor ser blanca.

No hemos descubierto nada nuevo, lo sabíamos. Lo denunciamos los días previos al 8 de marzo y lo seguiremos denunciando. Para el feminismo somos un accesorio, muy bonito y colorido. Quedamos muy bien en las manifestaciones con nuestros afros y velos. Siempre se puede colocar alguna en la cabecera de la pancarta. Pero solo somos eso. No entienden nuestros reivindicaciones, ya que cuando llega la hora de demostrarlo, siempre nos fallan.

Estamos en las mismas condiciones previas al 8 de marzo. Con lo cual, a día de hoy, no secundaremos el próximo tampoco.

“Moverse de manera estratégica. Utilizando entonces los elementos normativos que tiene ese espacio público, por el que todos transitamos como cuerpos dóciles, inanimados, indiferenciados.” – Vitrina Dystópica

Origen: “Moverse de manera estratégica. Utilizando entonces los elementos normativos que tiene ese espacio público, por el que todos transitamos como cuerpos dóciles, inanimados, indiferenciados.” – Vitrina Dystópica

 

“Moverse de manera estratégica. Utilizando entonces los elementos normativos que tiene ese espacio público, por el que todos transitamos como cuerpos dóciles, inanimados, indiferenciados.”

Conversación de Vitrina Dystópica con Yeguada latinoamericana

Paradigma nº 001 – Año II – 2018 – Jueves 8 de MARZO
Radio Eterogenia

Vitrina Dystópica: Estamos acá en un nuevo programa de Vitrina Dystópica. La realidad no es capitalista, transmitiendo a través de Radio La Central. Este es un programa especial, está saliendo con la colaboración de Paradigma, a través de Radio Eterogenia.
Podemos empezar el programa contextualizando, quizás ustedes pueden contarnos. Es difícil hablar de la categoría de lo performático ¿qué es lo que articula la acción en la calle? Nombrar que esta acción se realizó el 16 de enero, cuando estuvo el Papa acá[1]. Si pueden hacer una pequeña presentación de ustedes y contarnos también cómo confabularon la intervención.

Yeguada latinoamericana: Esta acción nace con una acción anterior a la de banda de guerra donde fuimos especialmente a buscar a los pacos para poder relacionarnos con ellos, de cierto modo confrontarlos, y ahí aparece por primera vez en el espacio público la figura de la yegua-bestia, incorporando la prótesis de la cola para intervenir la forma humana. En la primera intervención como Yeguada éramos cinco mujeres, acompañadas de dos más en el registro fotográfico y una más en registro de video.

Esa primera intervención fue durante la marcha del orgullo de ser tú misma/tú mismo/tú misme, que fue el 1º de julio[2]. La idea era -pensando que no hay nada que celebrar- no ir a un carnaval, tomando en cuenta el contexto legislativo en relación a la ley de identidad de género y antidiscriminatoria frente a la comunidad LGBTI por ejemplo. Dentro del festejo queríamos tener diálogo con los pacos que eran pocos porque iban más que a reprimir a observar el espectáculo. Creo que no tenían miedo de que pudiera ocurrir algún desorden. Entonces a eso fuimos nosotras, a buscarlos a ellos.  Estuvimos en eso durante toda la marcha y fueron tres veces las que los interpelamos. La primera fue afuera del monumento de carabineros. Ahí había un grupo, un piquete, con escudo y todo su uniforme de GOPE (Grupo de operaciones policiales especiales). Llegamos al frente de ellos haciendo contacto visual y paradas frente a ellos hicimos que quedaran en un espacio de visibilización donde se quedaron siendo observados por la multitud. Entonces nos desviaban la mirada, y estuvimos así, sosteniéndoselas por un momento, que fue tenso. No sabían cómo reaccionar y para hacerlo debían seguir un protocolo institucional, esperando la orden de un superior. Entonces nosotras también fuimos viendo los tiempos en que se podía sostener la acción para no llegar a la represión violenta por parte de ellos hacia nosotras. Por eso la estrategia de no ir a gritarles garabatos, insultos, sino que vamos en silencio y priorizando la ejecución de la acción, con posición de ataque y  ese contacto visual que sensibiliza fue una mejor forma de interpelarlos esa vez.

Vitrina Dystópica: Ese juego que hacen con las fuerzas del orden, pero que lo ocupan dentro de la performance a mí siempre me llamó mucho la atención. Y no sé si podrían describir un poco cómo lo piensan, cómo se formuló, cómo se gestó esa idea. Porque también ocupan el uniforme con un color, el verde institucional, que también lo nombran en el manifiesto y en el fondo hacen un juego con eso que me parece muy interesante, respecto al uso de las propias fuerzas del orden, digamos, en la performance.

Yeguada latinoamericana: Vinculándolo a la pregunta inicial sobre qué articula esta acción precisamente en la calle, efectivamente es moverse de manera estratégica. Utilizando entonces los elementos normativos que tiene ese espacio público, por el que todos, todas y todes transitamos como cuerpos dóciles, inanimados, indiferenciados. La búsqueda es subvertir ese espacio, esa escena, a partir de los mismos elementos que constituyen la sociedad y ese trayecto en la sociedad o en el terreno de lo público. Y resulta bien paradójico, porque cuando toca confrontar a los carabineros, ellos se vuelven impotentes en la medida en que no saben cómo accionar. Conversábamos en La Moneda[3], cuando estábamos ahí nosotras con las coronas, los carabineros llegaron y decían “Pero ¿qué es esto? ¿Qué hacemos? ¿Cómo tenemos que proceder? ¿Es violencia? ¿Es una obra artística? ¿Qué es?”

Y ahora con esta intervención en Plaza de Armas, en el Centro Cívico de la Catedral de Santiago, en el contexto de la visita del Papa, con esa multitud que había, se entendió que esa multitud también iba a coger de cierta manera un trayecto, un tránsito. Y la música también generaba una atmósfera que permitía expandir el espacio.  Los carabineros no tuvieron otra que escoltar, y eso fue súper paradójico y relevante para la acción.

Yeguada latinoamericana: Partimos con esa acción del 1º de julio y después surge por el contexto y por la visita del Papa y el repudio que nos generaba esa visita. Como urgencia pensamos que teníamos que volver a confrontar. Entonces ir al lugar donde faltaban un par de horas para que el Papa llegara a hacer la misa masiva nos hizo hacer surgir nuevamente el movimiento de la Yeguada. Y también esta serie de acciones que no todas son como Yeguada, sino que otras son dirigidas al tema de la violencia sexual y de género, abuso, violación, femicidio. Por eso también esos trabajos anteriores con calzones abajo y con las coronas fúnebres, con todos los implementos y materialidad que se usan realmente en nuestro rito de muerte tradicionalmente occidental, por lo que activan memoria colectiva en quienes presencian.

Vitrina Dystópica: Hay un sentido estratégico en general de lo que han planteado, como de usar los elementos del espacio público que generalmente están ahí puestos para, también lo dicen en el manifiesto, conducirnos, controlarnos, para producir ciertos cuerpos dóciles. Y también a partir de eso hay una cuestión que también me parece muy interesante con la propia Yeguada, que es tomar esos elementos y mezclarlos con una especie de devenir animal, de esa transformación animal y que en esa mezcla se produce algo que parece ser muy potente también. Y para seguir conversando nada más, me gustaría, si pudieran referirse a ese complemento de la Yeguada en específico, de lo animal, pero de la Yeguada en específico, porque también en el manifiesto está la historia de las yeguas que vienen en el proceso de colonización y que forma parte también de un proceso de extracción de recursos, de extracción de vida, colonización en general. Ese uso de la animalidad.

Yeguada latinoamericana: Sí, utilizamos la prótesis cola para intervenir nuestro cuerpo, o, mejor dicho, nuestras cuerpas (para enardecer a los policías del lenguaje). Para resignificar el término de yegua. Su carga peyorativa y la utilización como insulto. Nos reapropiamos del insulto y de la figura de la yegua para encarnar nosotras una mutación, bestia y volvernos máquinas de guerra contra las fuerzas opresoras, sin miedo a la autoridad, ya sea el Papa Francisco, fuerzas armadas, el presidente y quien sea. Criticando su utilización como armas. Y la agresividad a la que quedan expuestos y expuestas las equinas en las protestas, manifestaciones y en instancias represivas donde les necesitan para amedrentar.

Sobre la logística, las acciones siempre la tienen. Realizamos observaciones días antes de los lugares que serán intervenidos, son lugares elegidos por razones también simbólicas y en relación al discurso de cada acción. Hay estrategias diferentes en cada una de las acciones, también mucha atención y escucha con el entorno, ya que hay decisiones que se deben tomar en el momento mismo en que las acciones acontecen, hay opciones que tenemos previstas, poniéndonos en el caso de distintas posibles situaciones que podrían suceder.

Yeguada latinoamericana: Yo creo que igual es importante ver cómo la yegua además de su utilización para la reproducción y carga pasa a ser tecnología militar y, como lo dice el manifiesto[4], esta tecnología militar no es ajena a nuestra contemporaneidad, ya que se utilizó durante el proceso histórico de colonización en Latinoamérica y hasta la fecha por parte de carabineros de Chile. Perpetuando la esclavitud, explotación y uso de estas especies, sin excluir a perros y perras “policiales”.

Vitrina Dystópica: Sí, una cosita quiero decir. Me parece que además es vital este pensamiento estratégico en general para los movimientos de izquierda. Creo que nos hace mucha falta una logística más clara, y me parece muy interesante que sea a partir de los elementos “del enemigo”, para decirlo de alguna manera. Que uno arma una estrategia, porque además pone en evidencia la relación entre arma y herramienta que siempre está ahí: un cuchillo puede servir simplemente para cortar la carne o puede servir para asesinar a alguien. Y todo depende de cómo se inscriben en la estrategia. Y eso tiene que ver con una lectura, con un mapeo, con una capacidad de hacer mapas en movimiento. La idea de que hay “plan B” y todo eso…

Vitrina Dystópica: Sí, reforzar lo que están diciendo a partir de esta operación estratégica interesante también como el lugar de lo indeterminable que parece el registro de lo performático. Porque también hacen una operación de desmontar ciertas políticas de representación donde emerge un cuerpo que es un cuerpo normado, pero que se estalla en la calle. Entonces ahí es interesante esa experiencia. La gente no sabe bien qué es. O sea, ¿qué está pasando aquí? ¿es una manifestación? ¿es arte?

También quería hablar un poco del efecto del arte y lo político. Porque para mí es activismo también lo que veo en esto. No solamente una experiencia estética bajo las lógicas de lo artístico en el museo. Tampoco se puede hablar de categoría, por eso al principio también decía que cuando uno habla de performance ¿de qué estamos hablando? Es la típica pregunta. No es danza, no es teatro. Pareciera que convergen muchos elementos, entonces creo que justamente lo que estás diciendo tú sobre que aparece también lo estratégico, porque queda un espacio como en suspensión donde no sabemos bien cómo relacionarnos porque está en otros códigos, está como desplazado hacia otro tipo de ir digiriendo lo que va pasando en la calle.

Yeguada latinoamericana: Sí, yo comparto el comentario. Y sí, todo el rato esto es política. Es política en acción. Es claro que hay conocimiento, hay estudio. Hay un autor con el que trabajo hace bastante tiempo que dice que el conocimiento no está hecho para comprender, sino que está hecho para hacer tajos. Y eso mismo es lo que de alguna manera una hace con este tipo de acciones, intervenciones y propuestas: generar tajos en la racionalidad, en la norma, en el deber ser. Entonces, en ese sentido, ¿cómo llegar a la yegua? ¿por qué yegua? Tiene que ver precisamente con la acción política, por una parte. La mujer siempre ha estado relegada a lo privado, al terreno de lo privado. De a poco ha ido tomando más protagonismo en el espacio de lo público. En ese sentido, claro que es relevante que haya treinta mujeres en el espacio público, tomándose ese espacio, diciendo algo sin decirlo, diciéndolo de una manera distinta. Eso interpela al otro. El otro no va a tener respuesta.

También vemos una sociedad de la inmediatez. Siempre queremos respuestas, queremos verdades. Pero esto, me parece a mí, que va un poquito más allá de la verdad y de la mentira. Va más bien a la tensión o la crítica. Y la crítica, desde mi punto de vista, en la clave en que yo la leo, es el arte de no ser gobernado de tal o cual manera. Eso no significa que no hay gobierno nunca porque sí estamos gobernados cotidianamente: desde que veníamos desde nuestras casas hasta acá seguimos un cierto trayecto, seguimos ciertas normas, ciertos códigos, nos saludamos cuando nos vimos. Y, en ese sentido, el deconstruir ese deber ser mujer, esa mujer moldeada frente a los cánones estereotipados de la sociedad moderna, se subvierten precisamente en esta acción y entonces va emergiendo una otra cosa. Algo que puede aparecer más difuminado pero que recoge también lo primitivo, lo instintivo, el deseo. Poner a fluir el deseo. Que también está súper cosificado, súper heteronormado, etc.

Yeguada latinoamericana: Y también, cómo esos elementos se entrecruzan y dan cuerpo a algo significativo, hacen emerger discurso. Porque estos elementos convergen y hacen que el discurso sea político, estético, ético a la vez. Entonces hay diferentes maneras de ver esto según la experiencia de quien presencia e interpreta, puede ser visto desde diferentes disciplinas como performático, o como obra de arte, manifestación o teatro. Porque la mayoría acá somos actrices y dentro de esto hay elementos teatrales. Sin embargo, utilizamos ciertas herramientas de las artes escénicas, pero para hacer otra cosa nueva, irreverente y no fácil de categorizar. Una acción efímera, una experiencia irrepetible, porque ninguna acción es igual a la otra y sin un llamado previo como se invita a presenciar cualquier otro espectáculo, sino que acá es una experiencia que vivencia quien solo converge en ese instante con nosotras allí, ya que no consideramos esto un espectáculo.

Yeguada latinoamericana: Yo creo que igual es válido preguntarse qué es político dentro de este espacio público. La mirada es política. Es decir, que yo esté mirando fijamente a un paco (considerando además que es una figura de autoridad), y este decida esquivar la mirada o sostenerla, también es una decisión política en el plano público, donde podemos mirar y ser mirados. Entonces toda interacción que realicemos con un/a otre en el espacio público y además en el privado, será política.

Yeguada latinoamericana: Y las éticas de afecto y de amistad que tenemos nosotras cuando tenemos que ir a accionar. Porque a pesar de tener un montón de herramientas desde las artes escénicas que utilizamos, como dijimos anteriormente, por ejemplo: la tensión, la mirada periférica o también saber que estamos componiendo imagen y que tenemos que tener escucha grupal; esto pasa a ser una complicidad en la que todas tenemos que cuidarnos porque estamos desobedeciendo. Y esto se ha convertido en una invitación a la insurgencia a medida que se han ido incorporando más chicas, y se van invitando más.

 

Yeguada latinoamericana: Y nos transformamos todas. Es súper relevante eso que dices, porque en el mismo grupo todas somos distintas, y cuando una habla de su pensamiento, visión e ideales en cuanto a lo revolucionario, insurgente o sobre el feminismo, el capitalismo, etc. Al hacer trabajo de mesa y debatir entre nosotras acerca de nuestras posturas retroalimentándonos a través de estas conversaciones, nos hemos ido comprendiendo como una cuerpa colectiva, reconociendo lo primordial que es hoy colectivizar.

Cada una de nosotras después de las acciones es distinta. Y el otro que lo presencia también es distinto. Entonces es súper relevante lo micropolítico de estas acciones transformadoras, que es algo que hemos conversado en repetidas ocasiones. Pero nosotras consideramos que más bien la transformación pasa por lo micro, desde nuestros cotidianos, nuestras propias relaciones, nuestras formas de interactuar con el otro, de expresarnos, de sentir, de decir, criticar, vivir nuestros deseos y placeres.

Vitrina Dystópica: ¿Cómo sostener la mirada es político?

Vitrina Dystópica: Quería agarrar esa pregunta, principalmente porque desde que comenzaron con la conversación señalaron que parte importante de su acción de interrupción en las calles era generar un posicionamiento con capacidad de confrontar. Algo así como una especie de neutralización de las fuerzas políticas dentro de la fiesta, en este caso en la calle, cuando ya las reivindicaciones pasan a ser un festival donde caben todos en un registro muy homogéneo. Y poco situado. En ese sentido sostener la mirada pareciera ser que acentúa un posicionamiento, una confrontación o una disposición crítica como señalaste tú. Ahí ustedes enfrentan directamente a través de la mirada la otra mirada que sería la mirada de la policía. Y decimos que en la mirada de la policía entonces tendríamos algo así como la mirada de un aparato institucional que frente a la ironía del lenguaje corporal queda completamente confundido y al mismo tiempo se arranca de ahí. Sin embargo, dentro de una sociedad que está como saturada por las tecnologías de mirada aparecen otros actores policiacos, que no llevan directamente el uniforme policial con el cual ustedes ironizan, pero que sí llevan una especie de composición normativa y subjetiva que a través de otra tecnología que no es el uniforme sino que, por ejemplo, puede ser el celular, la opinología crítica que nosotros hoy también conocemos muy bien, que desde la red social o desde atrás de los biombos habla muchísimo. Y son capaces de justamente generar o tratar de tirar heridas, o tirar cortes en contra de estas acciones y que muchas veces tienen una preponderancia incluso hasta más fuerte y más violenta que la misma policía fáctica, y es la ciudadanía. Lo que les quería preguntar a propósito de esa pregunta que hiciste “¿cómo sostener la mirada es político?” es: ¿por qué sostener la mirada frente a ellos también? Pensando que justamente ya no es un aparato político-público, sino que es un aparato que podríamos decir que opera desde la dimensión de lo privado. Porque es desde una dimensión anónima pero velada por la ciudadanía que está en sus casas, como en otro registro. Quería invitarlas a hablar sobre esos otros policías, y la fuerza de sostener la mirada ahí.

Yeguada latinoamericana: Bueno, como dije anteriormente, también la mirada sensibiliza. Entonces a los pacos se les quiebra esa mirada y al mismo tiempo se sienten observados porque nosotras estamos creando foco con nuestra mirada al mirarles a ellos. Quedan ahí expuestos totalmente y todo el mundo está viendo qué es lo que van a hacer o cómo van a reaccionar. Y también queda en evidencia que necesitan recibir una orden de alguien más para poder hacer algo, porque eso es lo que pasa en esos momentos. Ellos necesitan la orden por radio, o comunicar lo que está pasando para que se les diga cómo proceder. Entonces también es eso lo que estábamos dejando en evidencia.

Yeguada latinoamericana: Creo que también es importante que esa mirada, que crea un foco, es contextual. O sea, la mirada que mira por sobre nuestra mirada va modificando todo el escenario y la acción. Es decir, cuando lo ponemos en un lugar que es carnavalesco, un lugar de celebración, de euforia y pasa que los estamos mirando, re-mirando, resignificando con esta mirada al instrumento policial, a la institución, al paco, aparece un cántico, o aparece alguien que canta “Qué perra mi amiga”.  O, de repente, cómo se reacciona a través de esa mirada. Es decir, cómo ese engorramiento, esa investidura policial de la esfera pública /privada de las personas o del público, como podríamos llamarlo, resitúa la acción. Cómo en la Catedral se modifica la Yeguadatotalmente por un punto de vista que es el creyente, que es el que viene a ver al Papa, que es el que de alguna manera justifica su presencia en este país. Entonces, cómo podemos trabajar estratégicamente y cómo trabajamos también desde eso que es político, esos elementos a través de esa resignificación de la mirada.

Yeguada latinoamericana: Quiero aportar como distinciones conceptuales. Lo privado tendría que ver en términos históricos con ese lugar en el cual uno se desarrolla y que es necesario para poder acceder al terreno de lo público. Lo público no como el ejercicio de la política, de la libertad, y este es un elemento muy importante, la publicidad, ser visto. Cuando estamos en la calle, efectivamente somos vistos por todos o no, y también ahí hay un juego de miradas, en la cotidianidad de la calle. Si sostengo o no la mirada de ese otro. Si evito la mirada para no saludar a alguien que no quiero. Sin embargo, en la modernidad pareciera ser que esta línea entre lo público y lo privado se ha ido difuminando. Y aparece lo íntimo en el terreno de lo privado. Respecto de la mirada, lo que yo quiero rescatar es que hay un efecto en ese otro carabinero, ese otro cuerpo policial, ese otro cuerpo coercitivo, pero también hay un efecto en esa que está mirando y sosteniendo esa mirada. A nosotras muchas veces nos cuesta también sostener miradas, porque nos hemos educado, nos hemos formado corporalmente para estar constreñidas, para estar adentro, para no hablar mucho. Nos cuesta encontrar muchas veces las palabras y sostener una mirada es una acción totalmente potente en ese sentido. Sobre todo, por ejemplo, si alguna de nosotras ha sido vulnerada, ha sido abusada, ha sido sometida, ha sido oprimida. Sostener la mirada es una acción potente para esa sujeta que está accionando, así como para ese otro que está recibiendo y teniendo que responder. Porque es una interpelación también.

Yeguada latinoamericana: Y cómo se descifran al mismo tiempo esas miradas que van dando  pistas de que son miradas evasivas, miradas de frentón de un carabinero, mirando nuestros culos directamente, son miradas de hostigamiento, de cobardía también. Porque, por ejemplo, cuando hicimos la primera había carabineros que miraban para los lados. Simplemente se rehusaron a mirarnos. No tenían otra manera de recibir ese mensaje que no agresion fisica ( a pesar de estar en posicion de ataque). Pero siempre hubo la disposición de creer que algo más iba a pasar, incluso por parte de los espectadores, los que estaban ahí pensaban que algo más iba a pasar cuando no, era solamente observar, hacer contacto visual profundamente, con carga.

Yeguada latinoamericana: También nosotras estábamos diciendo con la mirada que no teníamos miedo. Invitando a dejar de tener miedo a esa autoridad, a ese cuerpo policial que está ahí en frente, no solo de nosotras, sino que de todes y siendo mirado por todes.

Vitrina Dystópica: Quería retomar un poco desde la pregunta por ese otro “paco” que son los ciudadanos muchas veces, pero para ponerla en otra dimensión. Porque hay una cuestión que también está en el manifiesto que me parece que es un escrito que deja muchas cosas que pensar, que reflexionar, que discutir, y que hacer, por supuesto. Es una parte que ha sido mencionada y que tiene que ver con el placer. Y lo quería poner en marco con respecto a esta ciudadanía, porque me gustaría que pudiéramos hablar de qué se está entendiendo por placer, a qué se refieren ustedes cuando dicen placer, en el marco de una sociedad que llama a gozar. Lo más claro y burdo que se me ocurre es el slogan de Visa, “la vida es ahora”. Que es “por favor anda a comprar algo para gozar”. Entonces hay una disputa ahí también, quizás, entre lo que se está entendiendo por gozar, por placer, que me gustaría que pudiéramos hablar.

Yeguada latinoamericana: Está puesto por reconocer un placer que ha sido negado. Ese placer que tú planteas es un placer capitalista. Es un placer moderno, muy moderno, neoliberal, chileno, que tiene sus particularidades. Y estamos bombardeados de sexualidad y esto no siempre ha sido así. Antes cuando ocurrían cosas tenías que ir con el cura para confesarte, ahora no tenemos esa figura porque hay una efervescencia de la sexualidad. Pero es como hablar de sexualidad sin sexualidad, en el fondo. Hablar de placer sin placer, o hablar de placer desde el lugar heteronormativo, que eso creo que es súper importante. En ese sentido la invitación también aquí, con las yeguas, es a explorar esa lubricidad que emerge en nuestras cuerpas también. Ese goce que no está en la penetración, o sí, también.

Yeguada latinoamericana: O no es solo vaginal, porque también es parte de la propuesta el incorporar la prótesis de la cola, en este caso colaless, también la estamos trabajando desde la cola plug anal. Que todavía no se publica, pero también viene con esa propuesta de experimentación, exploración anal entre nosotras también. Y parte del entrenamiento para la acción era indagar en qué es lo que ocurre con nuestra corporalidad al ponernos una cola.

Yeguada latinoamericana: ¿Qué pasa con la heteronormatividad cuando se incluye el ano dentro la conversación? Es decir, ¿qué sucede que cuando uno está enojado dice “puta, me pica hasta el ano?” ¿Qué sucede con esta cola que emerge como una prótesis con el concepto de placer, con el concepto también de qué es lo que se puede ver y qué es lo que no se puede ver? ¿Cómo se puede mirar? Sucede mucho dentro del tránsito, que llegamos a la posición de combate, porque es una posición donde nosotras efectivamente nos subimos el jumper, se ve nuestra cola y se ve el trasero de la yegua, el trasero del caballo en sí, y uno dice “¿ahí hay placer erótico o no?” En esa mirada: qué sucede con el que ve, con el espectador. Y sucede también esa reubicación del placer, es un placer que es político, es un placer que es discursivo, es un placer que viene desde la liberación de la cuerpa femenina. Y que no es penetración en sí, sino como concepto en el espacio. Y qué sucede también con el ano en esa liberación.

Vitrina Dystópica: A propósito de un autor que ya fue mencionado, que no vamos a decir el nombre, pero se sabe, decía “el sexo no tiene ningún interés”, que era más interesante para él plantear o hablar de algo así como una sexualidad precisamente para poder desviar el problema del coito o de la penetración, o el problema del sexo como es vendido en esta industria publicitaria. Me parece que ahí también hay una relación con esa ciudadanía, que está dispuesta a engorrarse, porque vive en una sociedad que se podría considerar pornográfica, precisamente esa sexualidad está reducida a lo que se entiende por sexo en la industria. Entonces de ese modo, habría también una batalla, una lucha en esa forma de vivir, de experimentar los cuerpos y de experimentar el placer.

Yeguada latinoamericana: Volviendo a esta idea anterior de la micropolítica no sé si resulta tan relevante con estas acciones pretender generar algún cierto tipo de impacto en la ciudadanía, no queremos ser efectistas tampoco. Sí comparto que, si lo leemos en términos sociales, vivimos en una sociedad muy pornográfica. Pornotopía de Preciado un poco cuenta de esa trayectoria y de la industria del consumo asociada, también farmacéutica. Y lo que pasa con esta efervescencia de la sexualidad es que pareciera ser que ha sido capturada para la dominación. Para el consumo, para mantener ciertas normas, ciertos lugares. En ese sentido, no hay sentido, hay que sentir.

Vitrina dystopica: Interesante eso en relación a los usos y los desusos del cuerpo. Habilitar otra zona de placer no normada y experimentar también esos otros lugares que aparecen como ajenos, de alguna manera. O normados con conductas. Es interesante ver esto como una nueva forma de guerra también, una nueva forma del cuerpo de las mujeres. Y yo lo traduzco también quizás como una nueva forma de existencia. Y ahí es donde también, voy a aprovechar para introducir, la contingencia del 8 de marzo. Quizás un poco forzado, pero también un poco para hablar de cómo es su participación o cómo se lo toman ustedes también a ese día que no está alejado de todas las polémicas de lo que es. ¿Qué pasa ahí con ustedes?

Yeguada latinoamericana: No tenemos nada preparado para el #8M, pero iremos a marchar. Yo creo que igual uno lo toma desde la resignificación y de la apropiación del concepto de qué es ser mujer y lo que significa en el contexto en el que surgió y cómo lo tomamos en cuenta hoy en día. Es decir, que el día de la mujer sea una celebración y no sea una conmemoración de la lucha que ha significado para todes los que nos consideramos mujeres. Es difícil de conceptualizarlo, es difícil decir “yo me ubico de esta manera” teniendo en cuenta que también fuimos criadas por ciertos estándares de normalización de la mujer. Yo, por ejemplo, el 8 de marzo recuerdo a mi madre, recuerdo a mi abuela, a mis amigas, recuerdo todo lo que significa también el hecho de estar en guerra, como dices tú, de una manera distinta. De liberar zonas que son sexualizadas y también de apropiarnos de nuevo de insultos y de denostaciones que tenemos que ir viviendo. Y empoderarnos de esos conceptos. De lo que significa ser yegua, de lo que significa ser mujer, de lo que significa estar en este lugar, en esta contingencia.

Vitrina Dystópica: Yo quería preguntar también en torno a lo que se estaba conversando anteriormente, porque es muy importante, sobre todo por el gesto mismo y para poder llegar a lo mismo, sobre el gesto de subirse el uniforme. Subirse la vestidura, pero entendiendo que el problema no es solamente el uniforme, sino la investidura. O sea, es como ese uniforme, incluso ya sacándotelo permanece. Una especie de rol, rostro y función que encarna el cuerpo y que va a componer ya no solamente declarativamente la idea de la ciudadanía, o declarativamente la idea del policía, sino ya toda la gente va a actuar como ellos. Como se nos dice, como se establece la norma general. Y en ese sentido el despojarse de las investiduras es también parte de lo que ustedes plantean en el manifiesto porque justamente estamos en contexto del #8M, pero en parte del manifiesto ustedes señalan “devenir no mujer”. Creo que no es así directamente, pero es una especie de parafraseo rápido, y les quería preguntar por ese despojarse de las investiduras que es también otra de las figuras de las que planteaban al comienzo: devenir, devenir animal, devenir humano, y por eso un #8M por fuera de la dualidad animal/humano ¿qué significaría? O un #8M que confronte el despojo de las investiduras tradicionales y hegemónicas del ser hombre o el ser mujer.

Yeguada latinoamericana: Yo creo que es de algún modo desaprender categorizaciones que son procesos de culturización que nos han enseñado y que determinan modos de relación. Yo creo que todas estamos atravesadas por pensamientos hegemónicos opresivos y que tenemos que aprender a identificarlos y ser autocríticas y reeducarnos. Pero creo que esos cruces que hay entre lo animal… A ver, para volver un poquito atrás, a mí lo que me interesó de la Yeguada, fue precisamente que el trabajo resiste lecturas desde distintas aristas. Está la mirada anticolonialista, está la mirada antiespecista, está la mirada antipatriarcal. Y creo que son cosas que están puestas en relación porque tienen que ver con un régimen de opresión, finalmente. O sea, por un lado, está esta idea de la yegua como apropiación de un término usado como insulto, que es una estrategia bastante conocida, como las trabajadoras sexuales apropiándose del término “puta”. Y también está el apropiarse de un insulto que es especista y que se relaciona con que siempre nos han denostado a todas las corporalidades que son reconocidas como mujeres feminizando animales. Como esta dualidad entre “zorro/zorra”, que no es lo mismo, “perro/perra” no es lo mismo. Caballo es algo bacán o claro, pero tambien caballo se utiliza como ofensa a las travestis. Yegua es la mujer que está emancipada sexualmente y es un insulto que usamos incluso entre mujeres para competir, bajo los términos patriarcales. Entonces es desmantelar todas esas miradas.

También el uso de los animales no humanos como tecnología militar. Y en general, compartir esa condición de cuerpos subalternos. El capitalismo y la colonización no solamente vinieron acá a traernos binarismo de género que genera roles y sistemas de opresión, además vino a traer la industria de explotación animal y eso determina también nuestra relación con los animales. Verlos como objetos, verlos como materia prima, verlos como mano de obra esclava. Son parte de la clase trabajadora, pero eso no lo reconocemos. Están todas esas lecturas y ahí, claro, están todas esas críticas. Los pacos con caballos y nosotras criticando el uso de animales, también asumiéndonos como yeguas frente a esos cuerpos disciplinados.

Bueno, ahora pensar cómo afrontarlo desde un 8 de marzo creo que es algo personal, en realidad. Si lo hiciéramos colectivamente tendríamos que articular una acción, pero creo que queda como reflexión para cada uno desarticular esas prácticas.

Yeguada latinoamericana: Yo creo que para mí el 8 de marzo es para recordarnos que estamos en guerra. Eso.

Vitrina Dystópica: Una cosita a propósito de la guerra, hay un llamado a la huelga internacional de mujeres para el #8M, que está asociado sobre todo a la producción, a no participar en la producción y detener el trabajo gratuito, es decir, no participar del trabajo doméstico ese día, etc. Pero mezclándolo con lo que estaban diciendo, me parece súper interesante pensarlo también como una huelga internacional de la propia categoría mujer en el sentido de todo ese sistema de opresión y de cómo subvertirlo a propósito de pensar la huelga como parte de la guerra general en que estamos participando.

Vitrina Distópica: Este programa va a ser transmitido en Argentina, en Córdoba. Hola a todos los compas que componen Paradigma. Bueno, desde aquí les mandamos una inquietud, en el contexto argentino hay una discusión muy importante en estos momentos en torno a la presencia de los hombres dentro de la marcha y siento que es extremadamente importante poder plantear esa discusión y que pudieran también hacerla patente desde el contexto que están viviendo ustedes, porque justamente está la importancia de poder y saber restarse, buscar anonimato. O de proponer anonimato cuando el espacio de las luchas es justamente un espacio de unas diferencias que son radicales. Aprender a guardar silencio, aprender a ceder. Y, como lo señalábamos con los compas de Paradigma, la importancia de pensar que es necesario abrirse paso a ese otro radical y entendiendo, en ese sentido, que después, cuando se abre paso a ese otro radical, todo cambia. Nada queda igual. Por lo tanto, lo importante es propiciar un #8M que después de él nada quede igual. Y les cedo los micrófonos a las compas acá.

Yeguada latinoamericana: Creo que también es muy estratégico, si es que los cabros quieren apañar, que se resten. Que por primera vez se resten. Por primera vez un silencio. Por primera vez un protagonismo efectivo de la mujer, de la mujer distinta, también. Porque yo efectivamente puedo ir a marchar, pero puede ser que la loca del lado no tenga nada que ver conmigo. Como las marchas estudiantiles, en las que estamos todos por la educación gratis, pero marchamos con un loco de la Católica que hace terapias reparativas de la homosexualidad, por ejemplo. En ese sentido, pensar un #8M en estas claves implica reapropiarse del feminismo. Porque precisamente todos estos elementos, anticolonialista, antiespecista, antipatriarcal, están en la base de la crítica que hace el feminismo. Es epistemológico, ontológico, práctico, de sentido. Entonces bajo esa lógica sería muy relevante que, por primera vez, hubiera una marcha sin cabros. Se acuerdan el año pasado en la marcha un tipo salió con un cartel diciendo “Si yo estoy aquí tranquilo ¿por qué ellas no pueden estarlo?” Y en todo medio masivo circuló esa imagen. Y qué pasó con las cabras, que hicieron otras acciones importantes.

Vitrina Dystópica: Nos quedamos entonces con esa última reflexión, muchas gracias chiquillas por participar acá.

Yeguada latinoamericana: Gracias a ustedes y saludos a Argentina.

Yeguada latinoamericana: Que se desate la irreverencia por toda Latinoamérica.

Yeguada latinoamericana: Invitamos a todas las yeguas insurrectas a que se manifiesten.

Yeguada latinoamericana: Sin miedo, cabras.

Vitrina Dystópica: Nos vamos, con Vitrina Dystópica. La realidad no es capitalista.

[1] Vídeo http://bit.do/Yeguada-16-enero

[2] Vídeo http://bit.do/Yeguada-1-julio

[3] Vídeo http://bit.do/Yeguada-25-noviembre

[4] Banda de Guerra – Yeguada Latinoamericana [manifiesto] http://bit.do/Yeguada-Banda-de-guerra

Israel: el día de la vergüenza 

Origen: Israel: el día de la vergüenza | Periodistas en Español

 

Uri Avnery[1]

La semana pasada, cuando el número de muertos y heridos palestinos aumentaba por hora, me pregunté: ¿qué habría hecho si hubiera sido un joven de 15 años en la Franja de Gaza?

Uri Avnery
Uri Avnery

Mi respuesta fue, sin dudarlo: me habría parado cerca de la cerca de la frontera y habría demostrado, arriesgando mi vida y mis extremidades a cada minuto.

¿Cómo estoy tan seguro?  Simple: hice lo mismo cuando tenía 15 años.

Fui miembro de la Organización Militar Nacional (el “Irgun”), un grupo clandestino armado llamado “terrorista”.

Palestina estaba en ese momento bajo la ocupación británica (llamada “mandato”). En mayo de 1939, los británicos promulgaron una ley que limita el derecho de los judíos a adquirir tierras. Recibí una orden para estar en un momento determinado cerca de la orilla del mar de Tel Aviv para participar en una manifestación. Tenía que esperar una señal de trompeta.

Sonó la trompeta y comenzamos la marcha por Allenby Road, que era la calle principal de la ciudad. Cerca de la sinagoga principal, alguien subió las escaleras y pronunció un discurso incendiario. Luego marchamos, hasta el final de la calle, donde se encontraban las oficinas de la administración británica. Allí cantamos el himno nacional, “Hatikvah”, mientras algunos miembros adultos prendían fuego a las oficinas.

De repente, varios camiones que transportaban soldados británicos se detuvieron y una salva de disparos resonó. Los británicos dispararon sobre nuestras cabezas, y huimos.

Gaza Amnistia AP Photo:Adel Hana
Gaza Amnistia AP Photo:Adel Hana

Recordando este evento 79 años después, se me pasó por la mente que los niños de Gaza son más héroes que entonces. No huyeron. Se mantuvieron firmes durante horas, mientras que el número de muertos aumentó a 61 y el número de heridos por munición real a unos 1500, además de 1000 afectados por el gas.

Ese día, la mayoría de las estaciones de televisión en Israel y en el extranjero dividíann su pantalla. A la derecha, los eventos en Gaza. A la izquierda, la inauguración de la Embajada de los Estados Unidos en Jerusalén.

En el año 136 de la guerra sionista-palestina, esa pantalla dividida es la imagen de la realidad: la celebración en Jerusalén y el baño de sangre en Gaza. No en dos planetas diferentes, no en dos continentes diferentes, pero apenas a una hora de distancia.

La celebración en Jerusalén comenzó como un evento tonto. Un grupo de hombres inflados de auto importancia, celebrando … ¿qué, exactamente? El movimiento simbólico de una oficina de una ciudad a otra.

Jerusalén es una manzana de la discordia. Todo el mundo sabe que no habrá paz, ni ahora, ni nunca, sin un compromiso allí. Para cada palestino, cada árabe, cada musulmán en todo el mundo, es impensable renunciar a Jerusalén. Es de allí, según la tradición musulmana, que el profeta Mahoma ascendió al cielo, después de atar su caballo a la roca que ahora es el centro de los lugares sagrados. Después de La Meca y Medina, Jerusalén es el tercer lugar más sagrado del Islam.

Para los judíos, por supuesto, Jerusalén significa el lugar donde, hace unos 2000 años, se encontraba el templo construido por el rey Herodes, un cruel medio judío. Un remanente de una pared exterior aún se encuentra allí y es reverenciado como el “Muro Occidental”. Solía ​​llamarse el “Muro de las Lamentaciones”, y es el lugar más sagrado de los judíos.

Los estadistas han tratado de cuadrar el círculo y encontrar una solución. El comité de las Naciones Unidas de 1947 que decretó la partición de Palestina en un estado árabe y judío -una solución respaldada con entusiasmo por los líderes judíos- sugirió separar Jerusalén de ambos estados y constituirla como una unidad separada dentro de lo que se suponía que era de hecho una tipo de confederación.

La guerra de 1948 termino con una ciudad dividida, la parte oriental fue ocupada por el lado árabe (el Reino de Jordania) y la parte occidental se convirtió en la capital de Israel. (Mi parte más modesta fue luchar en la batalla por el camino).

A nadie le gustaba la división de la ciudad. Entonces mis amigos y yo ideamos una tercera solución, que ahora se ha convertido en un consenso mundial: mantener la ciudad unida en el nivel municipal y dividirla políticamente: Occidente como capital del Estado de Israel, Oriente como capital del Estado de Palestina. El líder de los palestinos locales, Faisal al-Husseini, vástago de una distinguida familia palestina local e hijo de un héroe nacional que fue asesinado no lejos de mi posición en la misma batalla, aprobó esta fórmula públicamente. Yasser Arafat dio su consentimiento tácito.

Si el presidente Donald Trump hubiera declarado que Jerusalén Occidental era la capital de Israel y hubiera trasladado allí su embajada, casi nadie se hubiera emocionado. Al omitir la palabra “Oeste”, Trump encendió un fuego. Quizás sin darse cuenta de lo que estaba haciendo, y probablemente sin importarle nada.

Para mí, el traslado de la embajada de EE. UU. No significa nada. Es un acto simbólico que no cambia la realidad. Si llega la paz, a nadie le importará un acto estúpido de un presidente estadounidense medio olvidado. Inshallah.

Así que estaban allí este grupo de independientes, israelíes y estadounidenses celebrando su pequeño festival, mientras que los ríos de sangre fluían en Gaza. Seres humanos fueron asesinados por docenas y heridos por miles.

MSF en Gaza © Aurelie Baumel
MSF en Gaza © Aurelie Baumel

La ceremonia comenzó como una reunión cínica, que rápidamente se volvió grotesca, y terminó siendo siniestra. Nerón tocaba mientras Roma ardía.

Cuando se intercambió el último abrazo y se hizo el último cumplido (especialmente a la agraciada Ivanka), Gaza siguió siendo lo que era: un enorme campo de concentración con hospitales severamente superpoblados, carentes de medicinas y alimentos, agua potable y electricidad.

Se liberó una ridícula campaña de propaganda mundial para contrarrestar la condena mundial. Por ejemplo: la historia de que el grupo terrorista Hamas había obligado a los habitantes de Gaza a ir, como si alguien pudiera verse obligado a arriesgar su vida en una manifestación.

O: la historia de que Hamas le pagó a cada manifestante 50 dólares. ¿Arriesgarías tu vida por 50 dólares? ¿Alguien?

O bien: los soldados no tuvieron más remedio que matarlos, porque estaban asaltando la valla fronteriza. En realidad, nadie lo hizo: la gran concentración de brigadas del ejército israelí lo habría evitado fácilmente sin disparar.

Israel rechazó una tregua ofrecida por Hamás

Casi olvidada una pequeña noticia de los días anteriores: Hamas había ofrecido discretamente un Hudnadurante diez años. La Hudna es un armisticio sagrado, que nunca se romperá. Los Cruzados, nuestros remotos predecesores, tuvieron muchos hudnas con sus enemigos árabes durante sus 200 años de estadía aquí.

Los líderes israelíes rechazaron inmediatamente la oferta.

¿Por qué se ordenó a los soldados matar? Es la misma lógica que ha animado a innumerables regímenes de ocupación a lo largo de la historia, hacer que los “nativos” teman tanto que se den por vencidos. Por desgracia, los resultados casi siempre han sido todo lo contrario, los oprimidos se han vuelto más endurecidos, más resueltos. Esto está sucediendo ahora.

Extrañamente, al día siguiente, el día principal de la protesta planificada, el día de la Naqba, solo dos manifestantes fueron asesinados. Los diplomáticos israelíes en el exterior, que se enfrentan a la indignación mundial, probablemente enviaron mensajes de emergencia. Claramente, el ejército israelí había cambiado sus órdenes. Se usaron medios no letales y fueron suficientes.

Mi conciencia no me permite concluir esto sin una autocrítica.

Hubiera esperado que todos los escritores de renombre de Israel publicaran una atronadora condena conjunta mientras el tiroteo aún continuaba. No sucedió.

La “oposición” política era despreciable. No hay noticias del Partido Laborista. No hay noticias de Ya’ir Lapid. La nueva líder del partido Meretz, Esther Sandberg, al menos boicoteó la celebración de Jerusalén. Labor y Lapid ni siquiera hicieron eso.

Hubiera esperado que las docenas de nuestras valientes organizaciones de paz se unieran en un dramático acto de condena, un acto que despertaría al mundo. No sucedió. Quizás estaban en estado de shock.

Al día siguiente, los excelentes muchachos y muchachas de los grupos por la paz se manifestaron frente a la oficina del Likud en Tel Aviv. Unas 500 personas participaron. Lejos, lejos de los cientos de miles que se manifestaron hace algunos años contra el precio del requesón.

En resumen: no cumplimos con nuestro deber. Me acuso tanto como acuso a todos los demás.

Pero lo que superaba todo era la enorme máquina de lavado de cerebro que se puso en marcha. Durante muchos años no he experimentado nada igual.

Casi todos los llamados “corresponsales militares” actuaron como agentes de propaganda del ejército. Día tras día ayudaron al ejército a difundir mentiras y falsificaciones. El público no tuvo otra alternativa que creer cada palabra. Nadie les dijo lo contrario.

Lo mismo es cierto para casi todos los demás medios de comunicación, presentadores de programas, locutores y corresponsales. De buen grado se convirtieron en mentirosos del gobierno. Probablemente muchos de ellos recibieron la orden de hacerlo por parte de sus jefes. No es un capítulo glorioso.

Después del día de la sangre, cuando el ejército se enfrentó a la condena mundial y tuvo que dejar de disparar (“solo” matar a dos manifestantes desarmados) todos los medios israelíes se unieron para declarar que esta era una gran victoria israelí.

Israel tuvo que abrir los cruces y enviar alimentos y medicinas a Gaza. Egipto tuvo que abrir su cruce de Gaza y aceptar muchos cientos de heridos por operaciones y otros tratamientos.

El día de la vergüenza ha pasado. Hasta la próxima vez.

  1. Uri Avnery es el líder del movimiento pacifista israelí Gush Shalom

Francia recuerda Mayo del 68: protestas, huelgas, solidaridad 

Origen: Francia recuerda Mayo del 68: protestas, huelgas, solidaridad | Periodistas en Español

 

 

Ali y la defensora de los derechos civiles de Estados Unidos Angela Davis fueron los oradores en el encuentro “Solidarité et Alliances” (solidaridad y alianzas), para conmemorar los 50 años del llamado Mayo francés, que paralizó la economía francesa en 1968 con huelgas y manifestaciones.

El encuentro concentró a unas 900 personas, quienes llenaron el teatro Nanterre-Amandiers, el día 3 de mayo de 2018. Y en la Universidad de París Nanterre, los estudiantes impedían el ingreso, de ahí los comentarios de Ali, pero hubo eventos similares en otras universidades de París y en otras ciudades francesas como Toulouse y Rennes.

Como en 1968, Francia soporta una serie de huelgas de empleados ferroviarios, entre otros trabajadores. Además de los estudiantes, quienes también protestan contra las reformas en la educación terciaria que buscan hacer más selectivo el ingreso a las universidades públicas.

El movimiento estudiantil argumenta que los cambios son contrarios a la tradición francesa de ofrecer a todos los egresados de la enseñanza secundaria el acceso a universidades públicas, lo que tendría un impacto negativo en los estudiantes más pobres, quienes ya están mal representados en ellas.

El gobierno sostiene que la reforma es necesaria para hacer frente a la gran deserción y a la superpoblación.

Los trabajadores ferroviarios, por su parte, se oponen a la reestructura de la sociedad nacional de ferrocarriles, SNCF, por sus siglas en francés. Las manifestaciones de este año por el 1 de mayo se tornaron violentas en París con agitadores “anarquistas” de extrema izquierda y enmascarados que incluso quemaron vehículos y rompieron vidrieras de comercios.

Las protestas generalizadas coincidieron con varias conferencias y programas culturales sobre la revolución en recuerdo del Mayo del 68.

Davis, por ejemplo, regresará a Francia en junio como oradora de la conferencia “Revolución(es)”, en la Universidad Paris Nanterre. Los organizadores, la Sociedad de Anglicistas de la Enseñanza Superior (SAES) esperan que las instalaciones estén abiertas a los 400 participantes previstos.

“Nanterre como ciudad no tiene un componente histórico como puede ser París o Burdeos. Pero tenemos la universidad y las manifestaciones del 68”, observó Bernard Cros, principal organizador del encuentro y especialista de estudios británicos y de la Mancomunidad de Naciones.

La manifestaciones de estudiantes de 1968 comenzaron, de hecho, en esta ciudad, con la ocupación de un edificio administrativo en protesta por la discriminación de clase y otras cuestiones sociales.

Los enfrentamientos que siguieron con la administración de la universidad y con las fuerzas del orden hicieron que se sumaran otras universidades y el resto de la población y, en el auge del movimiento de Mayo del 68, más de 10 millones de trabajadores estaban en huelga en Francia.

Y 50 años después, las protestas en Nanterre comenzaron con la ocupación de un salón por estudiantes en abril para expresar su desaprobación con las reformas del gobierno.

La situación escaló cuando el presidente de la universidad llamó a la policía para retirarlos, y los agentes antidisturbios equipados ingresaron al centro, lo que hizo que otros se unieran a la protesta, tras lo cual, los estudiantes cerraron las instalaciones.

Se pueden ver barricadas frente a los accesos, además de grafitis como “Hagamos a Nanterre grande otra vez”, parafraseando el eslogan usado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la campaña y luego por el presidente francés Emmanuel Macron para expresar su apoyo a la acción climática, “Hagamos a nuestro planeta grande otra vez”.

La histórica activista de los derechos civiles de Estados Unidos, Angela Davis. Crédito: A.D. McKenzie
La histórica activista de los derechos civiles de Estados Unidos, Angela Davis. Crédito: A.D. McKenzie

Cros señaló que el nombre de Davis fue “el primero que se nos vino a la mente” cuando Nanterre fue elegida como sede del congreso anual de SAES de este año. La universidad le entregó a Davis un doctorado honorario en 2014, por lo que ya tiene un vínculo con el centro, apuntó.

“¿Qué no tiene de revolucionario Angela Davis es lo que tienes que preguntar?”, acotó Cros.

“¿Dónde estaría el mundo sin personas como ella? Puso su propia seguridad en juego. Plantea preguntas como qué significa estar políticamente comprometido. Estés de acuerdo o no, es algo que reúne apoyo”, añadió.

“No soy una persona a la que le inspire la nostalgia, pero a veces me encuentro queriendo esa cercanía (con 1968) otra vez”, señaló Davis, cuando un moderador le preguntó si el recuerdo histórico del 68 podría ayudar al mundo a imaginar un futuro mejor.

“No sé si conoce mi historia, pero necesité de solidaridad. Me tomo muy en serio la solidaridad”, subrayó. “Si no fuera por eso, no estaría aquí esta noche”, añadió.

Davis perteneció al partido Panteras Negras en los años 60, y fue una activista del movimiento por los derechos civiles, antes y después del asesinato de Martin Luther King, en abril de 1968.

En 1970, un estudiante de secundaria utilizó armas que ella había comprado para tomar un tribunal y reclamar la liberación de presos negros, incluso su hermano, con toma de rehenes, entre los que estaba el juez.

En el enfrentamiento con la policía, el estudiante, dos imputados que él había liberado y el juez resultaron muertos, y Davis fue detenida y acusada de “homicidio agravado en primer grado” del juez, aunque no estaba en el tribunal.

Se declaró inocente, y sus seguidores en Estados Unidos y otros países, como Francia, se movilizaron para reclamar su libertad. Tras 16 meses presa, fue liberada y finalmente absuelta de los cargos en su contra en 1972.

Por su parte, para Tariq Ali, el movimiento del 68 se dio en una época de solidaridad internacional. En cambio, “hay muy poca solidaridad con los países árabes” en este momento, observó.

Al comentar sobre Medio Oriente, Ali comentó: “Todas esas guerras crean refugiados; luego le dan una patada en el trasero y les dicen ‘no los queremos’”.

Los ciudadanos deberían exigir a los países que si comienzan una guerra deben “aceptar 100.000” refugiados, lo que fue recibido con aplausos de los oyentes.

Se prevé que las huelgas continúen durante mayo y junio.

Con más de dos millones de estudiantes en la educación terciaria, Francia está en el lugar 19 entre 26 países por la calidad de su enseñanza, según estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, con sede en París. Otros observadores señalan que la financiación para las universidades públicas disminuye, aunque el gobierno prometió aumentar el presupuesto.

  1. Traducción: Verónica Firme
  2. Publicado inicialmente en IPS Noticias

Los crímenes de Franco en Euskal Herria. 1936-1940. Iñaki Egaña

Origen: Los crímenes de Franco en Euskal Herria. 1936-1940. Iñaki Egaña

Los crímenes de Franco en Euskal Herria. 1936-1940. Iñaki Egaña

Se puede adquirir al precio de 22 euros a través de 

La Librería de El Sueño Igualitario

libreria@cazarabet.com

Tlfs.  978 849970  –  686 110069

 

503 páginas

Más de seis mil vascos fueron ejecutados por los seguidores de Franco en los años posteriores al golpe de Estado de 1936. Detrás de esta escandalosa cifra se esconde una de las mayores tragedias del mundo moderno. Desamparados, vilipendiados durante el franquismo, un manto de olvido se ciñó sobre las víctimas, sus familias y sus ideales. Hasta hace bien poco. Por vez primera, gracias a las investigaciones más recientes, todos estos hombres y mujeres han salido a la luz y han recuperado su protagonismo. No solamente ellos, sino las circunstancias de sus detenciones y fusilamientos, los nombres de los verdugos que ejecutaron las directrices de Franco, los métodos para la implantación del terror, las complicidades, la represión específica sobre la mujer, la cárcel…

Esta obra ofrece todos los detalles de semejante villanía, los desmenuza y, finalmente, los interpreta. Imprescindible para conocer lo más avieso del régimen franquista.

Iñaki Egaña (Donostia, 1958) es un inagotable escritor con más de veinte libros en su haber y no menos de cuatrocientos trabajos en diarios y revistas referidos a temas tanto históricos como literarios. Director y autor de la enciclopedia 1936. Guerra Civil en Euskal Herria, es un buen conocedor de archivos y bibliotecas, lo que le ha permitido recuperar parte de la memoria de nuestro país. También publicó un monumental Diccionario Histórico-Político del País Vasco, así como una biografía de Mario Salegi. En esta misma editorial han visto la luz dos de sus últimos trabajos: Mil noticias insólitas del país de los vascos, un compendio de acontecimientos históricos extraordinarios, y Euskal Herriaren historia, dirigido al lector más menudo. 1936. Aquella soledad es su segunda novela, después de Gallarta (Ttarttalo, 2002). En la actualidad trabaja en varias investigaciones históricas sobre la guerra civil, en una nueva novela y en la preparación de un guión documental.

 

Un libro homenajea a víctimas anónimas del franquismo en Euskadi y Navarra

 

El historiador donostiarra Iñaki Egaña homenajea a las víctimas anónimas de la represión franquista en Euskadi y Navarra durante la Guerra Civil y los primeros momentos de la dictadura en un ensayo titulado “Los crímenes de Franco en Euskal Herria 1936-1940″.

 

Esta obra, que recoge los nombres de las 6.018 personas ejecutadas durante estos años en el País Vasco y en la vecina Comunidad Foral, ha sido presentada hoy en San Sebastián por su autor junto al forense e investigador de la Sociedad de Ciencias Aranzadi Paco Etxeberria, conocido por su participación en numerosas excavaciones de fosas para la recuperación de la memoria histórica en toda España.

 

El libro, publicado por Txalaparta, será la principal novedad de esta editorial en la próxima Feria del Libro y el Disco Vascos que tendrá lugar del 4 al 8 de diciembre en Durango (Vizcaya).

 

El ensayo, de 500 páginas repartidas en 12 capítulos y un epílogo, se acerca, en palabras del propio Egaña, a los datos “definitivos” de la represión franquista en los cuatro años de los que se ocupa, durante los que murieron 7.000 soldados encuadrados en los batallones republicanos, 6.018 personas fueron fusiladas, y 55.000 detenidas, de las que unas 1.700 sufrieron prisión prolongada, mientras que otras 70.000 tuvieron que exiliarse.

 

El historiador donostiarra asegura que con esta obra pretende que la generación actual “sea capaz de transmitir” estos hechos a sus descendientes para que ellos puedan mantener la “llama” de los “valores” que defendieron muchas personas que murieron en el anonimato y que él pretende ahora rehabilitar.

 

Aunque el propio autor sitúa su obra como continuación de otros trabajos de investigación sobre represaliados, como “Navarra 1936″, del equipo de investigación Altaffaylla, también considera que puede ser la prolongación de una historia que podría haber comenzado a contar un soldado vasco muerto en Elgeta (Guipúzcoa) con un lápiz que los arqueólogos encontraron casi intacto entre sus ropas y que, tal vez, pudo ser utilizado para escribir a sus familiares desde el frente.

 

El escritor donostiarra guía al lector por las páginas de su libro desde la proclamación de la II República, hasta la derrota en la Guerra Civil, tras lo que se adentra en las ejecuciones de los perdedores, los escenarios en que se produjeron, la forma de actuar de los verdugos, los juicios sumarísimos, la tortura y las fosas, entre otros temas como el asesinato de alcaldes y ediles o el sufrimiento de las mujeres, a las que dedica en exclusiva uno de los capítulos.

 

Aunque en su libro recupera los nombres de los 6.018 fusilados, Egaña admite la imposibilidad de hacer lo mismo con todas sus historias particulares, a pesar de lo cual, durante la presentación de su ensayo, ha recordado como paradójico el caso de un ciudadano alemán que vivía en San Sebastián, cuyo hijo fue detenido y fusilado.

 

El historiador ha explicado que el padre acudía todos los días a comisaría para preguntar por su hijo desaparecido hasta que los agentes, cansados de darle excusas, decidieron encerrarlo y también fue fusilado.

 

EFE

Catálogo general de La Librería de Cazarabet :

www.cazarabet.com/lalibreria/catalogo/index.htm

c/ Plana Sancho, 17

44564 – Mas de las Matas (Teruel)

Tlfs.  978 849970  –  686 110069

_______________________________________________

Para recibir nuestras revistas electrónicas, novedades editoriales y eventos de

EL SUEÑO IGUALITARIO, ALARIFES, ARDI Y CUADERNOS DE CAZARABET:

libreria@cazarabet.com

ANALIZANDO EL “MAYO DEL 68” EN SU 50º ANIVERSARIO 

Origen: ANALIZANDO EL “MAYO DEL 68” EN SU 50º ANIVERSARIO | RE-EVOLUCIÓN

Para situarnos en tiempo y lugar, veamos en primer lugar este reportaje realizado por el Instituto Nacional de Documentos Audiovisuales de la nación francesa. Lamentablemente no dispone de traducción al castellano, pero puedes activar los subtítulos en el idioma original.

 

Un nuevo programa de Rojo y Negro TV, dedicado al dossier del reciente número de la revista Libre Pensamiento, la revolución de mayo del 68. Nos acompañan:

• Tomás Ibáñez. Movimiento Libertario.

• Paco Marcellán. Catedrático Universidad Carlos III (Matemático)

• Joan Zambrana. Historiador y autor de “El anarquismo organizado en los origenes de la CNT – Tierra y Libertad 1910-1919

• Gérard Imbert. Catedrático Periodismo Universidad Carlos III, Licenciado en Letras Hispánicas por la Universidad de Paris

Presenta: Jacinto Ceacero

Sister Outrider

A Black Radical Feminism

El rincón del muro

Vine , vi y escribí

Kairos

Literatura

Los Ingobernables

Escribe nuestra historia, me dijiste y hazme partícipe

Cronopio maldito

Bienvenido a tu hogar mental.

¡Pretendemos gitanizar el mundo! ¡Kamas te rromaniaras e shundalesqe!

Lavapiés Diverso

Festival de las Culturas del Barrio de Lavapiés de Madrid

Lecturafilia

Lecturafilia "Leer es vivir dos veces"

Afroféminas

Comunidad en línea para las mujeres afrodescendientes/negras de habla hispana

Graphic Design Women

CELEBRATING CREATIVE CONTRIBUTIONS TO POSITIVE CHANGE BY NOTEWORTHY WOMEN GRAPHIC DESIGNERS

afroindoamerica

Seminario Permanente Afroindoamérica Unam

Alba González Sanz

life from a trapeze

escamandro

poesia tradução crítica

HEY,BLAIR!

Music and lifestyle

Casting Hopes to the Future

Sharing thoughts, ideas, pictures, poems, moments....that help us to cast hopes to a better and brighter future, while give us joy to live today. (Disparando esperanzas al futuro)